El campo geomagnético se está modificando muy deprisa en las últimas décadas. Últimas investigaciones están apuntando a un fuerte debilitamiento del campo magnético. Actualmente hay una zona comprendida entre el continente africano y sudamericano que está sufriendo una gran anomalía magnética, precisamente sobre el Atlántico sur, denominada “The South Atlantic Anomaly”. En la imagen adjunta se puede observar esta anomalía, indicada en color azul oscuro:

Intensidad campo magnético terrestre 2015

Intensidades del campo magnético registradas en 2015. Las zonas azuladas representan valores menores en el campo geomagnético.

Debilitamiento del campo geomagnético

Desde 1800 hasta 2000 el campo magnético se ha debilitado en un 10%. Ahora se está debilitando a un ritmo vertiginoso del 5 % por década, lo cual indica una posible inversión futura y no muy lejana de los polos magnéticos.  El hecho es que desde 1840 el campo magnético está debilitándose muy deprisa.

Gracias a recientes investigaciones sabemos que el origen de este extremo debilitamiento del campo magnético es debido a un movimiento de flujo inverso del componente radial del  campo geomagnético en la zona límite del núcleo y el manto de nuestro planeta. Esto sería la causa de la asimetría reflejada en el campo magnético a nivel de superficie en la zona de la anomalía descrita. Esta asimetría puede estar conectada a un debilitamiento general del campo dipolar y un aumento muy significativo de un campo no-dipolar (cuadripolar) en la zona del Atlántico sur.

Estas anomalías tienen una incidencia muy importante sobre el sistema de telecomunicaciones de esta zona, así como posibles incidencias sobre la salud a causa de niveles altos de radiación cósmica.

Hay que tener en cuenta que nuestro campo magnético es como un escudo que protege de la excesiva radiación solar y cósmica (radiación cósmica nociva). Sin el campo magnético terrestre la vida no sería posible. Además hay que tener en cuenta que muchas especies animales, como aves, peces, tortugas marinas etc. se guían por las líneas del campo geomagnético.

Para ver las variaciones del campo magnético terrestre a lo largo del tiempo remito a  esta link: https://maps.ngdc.noaa.gov/viewers/historical_declination/. Las líneas azules indican un campo magnético más débil, mientras que las rojas, un campo magnético mayor. Las verdes indican la unión entre ambas. Dicha simulación recoge datos de intervalos de 10 años entre 1910 y 2020.

Origen del campo magnético terrestre y desplazamiento del polo geomagnético norte

El campo magnético terrestre tiene su origen en el núcleo central metálico de nuestro planeta, precisamente por los movimientos del hierro fundido en el núcleo externo. Hay evidencias de que los grupos arremolinados de hierro y níquel fundido estén drenando energía del dipolo magnético. Resulta que el polo norte geomagnético está desplazándose a un ritmo muy rápido y no podemos excluir el hecho de que se esté produciendo ya los inicios de una inversión magnética. También puede ser indicador de una simple “excursión” de los polos sin que se llegue a producirse la propia inversión, como sucedió hace 40.000 años.

Sabemos que durante la época de los dinosaurios se produjeron inversiones de polos magnéticos aproximadamente cada millón de años, sin embargo, hace relativamente poco tenemos indicios de que tiene lugar una inversión de polos magnéticos entre cada 200.000 y 300.000 años. La última inversión sucedió hace aproximadamente 780.000 años. Estos datos sugieren que en el futuro próximo (antes de 100 años) pueda tener lugar otra inversión magnética.

¿Qué está sucediendo ahora?

Los últimos datos apuntan a que el polo geomagnético del norte está desplazándose en dirección norte-noroeste a un ritmo de 55 km por año. En la siguiente imagen vemos simuladas las localizaciones de este polo desde el año 1903 hasta el 2000, representadas por la  situación de los cuadros amarillos:

Fuente: Visual: NOAA National Centers for Environmental Information

Los cuadros amarillos representan la situación del polo geomagnético norte (que corresponde en realidad al polo sur del dipolo magnético) desde el año 1903 hasta 2000. También se ve el progreso de esta localización cambiante a lo largo de una línea imaginaria (que varía desde el color azul hasta el color amarillo) desde el año 1590 hasta el 2020.

Aurora Boreal (Oliver Wright)

Consecuencias

A medida que el campo magnético se vaya debilitando, los daños en las infraestructuras eléctricas y electrónicas cada vez serán más frecuentes. Todos los satélites ya están sufriendo las consecuencias en sus circuitos electrónicos en la zona anómala del Atlántico sur. El impacto de la creciente radiación cósmica y solar también se tendrá que tener en cuenta en el tema de la salud. Con estos avisos previos, será importante ir creando una estrategia de actuación a nivel global.

Poco a poco, el cielo nocturno se irá cubriendo más con hermosas auroras, que incrementarán su número así como su observación en latitudes cada vez más meridionales. Quedémonos de momento con estas bellezas nocturnas.

©Teresa Versyp, marzo 2018

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